CARTA DE DESPEDIDA
Les dejo mi carta de despedida... es una larga canción que escribí hace un par de años. Esta fechada: 19 de mayo de 2006
La muerte esta llamándome, muy cerca, olvido el momento, el vaho se me escapa, mi mente esta perdiendo el conocimiento, ya el final en sus garras me tiene ¿Qué hago yo? Ya nada importa, me dirijo al patio, voy a parir sangre, solo espero la señal, que me la enviara algún dios, todo está alarmante, éste final no es como lo esperaba, todo parece estar tranquilo, la verdad ya no se quien soy... quisiera sonreír pero como siempre no tengo motivos, me siento bien, lentamente desfallecer, tengo miles de espectadores algo parecen celebrar, es un día muy dulce para esta vida que me ha sido toda amarga. La depresión del mundo me alargo la cara, que hacéis todos: a todos los que os quiero, a todos los que os dirijo esta ultima carta que se va por un abismo, el abismo de la calentura de la vida que no tiene fondo, no, lo aseguro, no tiene porque no lo encuentro. Vuelvo a salir pero ya no soy el mismo, al saber de esto me dejaron mis amigos, nadien quiere ahora estar conmigo. Pero yo tengo la culpa, tratare de estar mejor solo, alejado de nadie, porque ya nadie existe, la gente me pone triste, y todo por no querer no puedo contar con alguien. Mi nave esta a la deriva, la tripulación se detiene en tierra de aliens.
Tengo flores entre las pupilas, se escaparon mis fuerzas, cobardes, todos corren, hay un grande esplendor que me levanta y me hace convulsionar. La tinta de mi lapicero con la espuma se mezcla, sola se hace sangre. No soporto se que ya estoy fuera de mi cuerpo, es terrible el dolor en mi cabeza pero aquí no existen aspirinas. Pa que hablar del silencio, si me estoy hundiendo en esta despedida, no me importa que me tengan sensibilidad, no me importa ya la vida, estoy cansado de ser atacado siempre, qué dirán los telespectadores. ¿Seré un buen ejemplo para los enfermos, o para mi tripulación que me ha dejado? Mañana que aparezca en los periódicos de negros y blancos, en internet parar ventanas amarillas. Quiero llegar mas arriba pero las puertas del cielo se me han cerrado, a causa de mi corazón ateo, Dios ya no quiere darme cobija, dice un coro celestial que es demasiado tarde para perdonarme, regreso entonces pero ya no puedo entrar, ahora estoy lejos de la tierra y fuera del cielo, a donde voy ahora que soy inmortal, un alma perdida, solo quiero ser sincero, todo me da igual... total ya no existo, déjenme tranquilo solo quiero descansar, cerrar mis ojos para no volver jamás. Si voy a ver lo mismo, mejor no miro nada, pues me corte la vida, cansado de las penas que tenían dos filos cortantes y las tristezas que me ataban con dolientes puñaladas.
Volare sobre el empíreo, tratare de hacer mi música y a si olvidarme de aquella mierda de vida que me bota lenta y agobia agotadora. Tristemente voy caminando a consecuencia de la perdición, por eso decidí enviar a ustedes esta ultima nota, no se si podrán leerla porque si acaso alguien me ha arruinado, también se cerró la atmosfera, por eso no regreso aunque nadie me llore a esta altura, porque ya se que me odian.
Si la vida me trato mal. Ya que importa, Si la tristeza fue compañera de siempre
No quiero volver a verla. Total, igual me da si ya estoy muerto
Lejos de aquel mundo que me trato como un perro. Lejos de las tormentas que se olvidaron de mi existencia... lejos mas lejos del cielo.
Pobre de mi madre, se avergonzara de este hijo tan cobarde, toda era su ilusión, mis sueños se han perdido mas la vida estaba odiándome, ya mis errores los he pagado Dios no quiso perdonarme por eso decido para siempre marcharme, llegare a otra dimensión, de tan lejos de donde vengo, pero... ¿ustedes que opinan? Es importante su punto de vista, porque estoy muriendo sin ser visto, ya mi enredo no es libre, sin duda alguna lo he perdido todo, pues no lo imaginaba y me preguntaba entonces a qué demonios he venido a esta puta vida, los he buscado pero no los encontré de todas formas nadie estaba cuando pasaba solo en mis días tristes. Solo lo pensaba mas no lo imaginaba, trataba de creerle a un dios que no existe, con odio me miraba, parado frente al espejo, ensangrentado me retrataba, al darme cuenta que ya estaba muriendo, no hice mas que resignarme por esta cobarde manera de alejarme, pero estoy arrepentido, no hay nada que hacer, si pido perdón nadie querrá perdonarme, pasé mucho tiempo de rodillas, obligado por un tirano que predicaba de Dios como el llanto de un niño, luego me tiraba en la cama, me pateaba y al quedar sin poder moverme llegaba la prima y me hacia cosas que para aquel entonces no me gustaba. La situación me aturdía, no comprendía su belleza, de esa forma compartimos mi almohada, yo siendo un niño y ella era la realeza. Digamos que a si es la vida, y todavía me critican y dicen que soy esto y que soy lo otro. Solo quiero lo que quiero. Siempre soñé con hacer el bien pero la gente me ha obligado a contradecirme. Cuando me sentía solo agarraba un machete y limpiaba el monte de las zanjas, pensé que al decirlo todos harían lo mismo. Invite a todos mis amigos a formar parte del club, pero todos me olvidaron.
Me pague los estudios pero me sentía olvidado, además en esta vida solo estaba perdiendo el tiempo, los maestros desconfiaron al igual que muchos todos, cuando les hacia los mandados de la escuela, yo trataba de ser amable y recuperar la confianza pero ni aquel verano ni aquella primavera llegaron a perdonarme. Perdido en esta dieta aquí en el mas allá... y en ese cuento inventado por no se que Julieta. Se que nadie lo siente pero he decido irme tan pronto de esta asquerosa vida que me acaba empujando hacia la ventana de la cueva suicida... tal vez el mundo no me crea nada, llevaba días enfermo y no me servía la salud, las ganas de morir no faltaban, solo quiero estar dormido en mi ataúd; por eso me alejé de las personas y un día encerrado en mi cuarto por las puertas de la vida como llegue salí.
Envío esto sin lucro de despedida alguna, sepan que el cine fue mi anhelo, pero me duele mucho, pues cuando ustedes terminen de leer esta nota, yo estaré rogando a Dios por una oportunidad de entrar al cielo.
Si la vida me trato mal, ya que importa. Si la tristeza fue compañera de siempre
No quiero volver a verla. Total, igual me da si ya estoy muerto
Lejos de aquel mundo que me trato como un perro. Lejos de las tormentas que se olvidaron de mi existencia... al igual que Dios
Por eso hoy quiero estar más lejos del cielo.
(fotografía en) ladimensionpsikotronica.blogspot.com/2008/03/...