Bueno... pues aquí les va el primer capitulo de este cuento largo... se que dije que sería novela pero decidi dejarlo en un cuento largo.
THE NAHUAL KING
EN
EL DESPERTAR DEL AMOR
CAPITULO I
En una noche de estrellas que van lentamente esfumándose por cada laberinto de ilusiones no encontradas. Freddy se encuentra sentado en un sillón de color triste, con algunas líneas negras y de color desesperanza, muy solo y sentado correctamente como preparado para pensar en el más silencioso y esfumado de todos sus recuerdos; ahora se ha levantado del sillón, se sirvió una taza de agua. Salió al patio de la casa en la que permanece como huésped, intenta tomar agua pero se detiene y alza la mirada. Queda con la taza pegada a los labios y la boca media abierta al darse cuenta, que la infinidad de estrellas que minutos antes había observado, han sido cubiertas por una nube enorme y oscura, en forma de corazón, adolorido y nublado. Pareciera un presagio el que veía en el cielo sin comprensión alguna. ¿Será una señal? “piensa ínfimamente sin reconocer el venidero suceso del que ha hablado sin retractar la lengua adelantada a los pensamientos”
la noche se ha vuelto silenciosa totalmente, el reloj que cuelga de un clavo hundido en la pared marca las 00:42 minutos exactamente transcurren 42 minutos del 02 de julio del año 2025. La luz de la habitación, en la cual está el sillón permanece encendida; es una noche, quise decir, madrugada que va helando torpemente cada recuerdo que se encuentra escondido en lo inseparablemente recóndito del pensamiento de Freddy, quien ligeramente se toma el agua, practica su limpieza dental nocturna y luego, solo se escucha el ruido de unos pasos que se dirigen hacia el sillón.
Pasos tristemente cansados de tanto caminar en busca de un sueño. El ruido se escucha en cada rincón de su alma, dilatadamente y acongojado, deja levemente caer su peso de polen sobre el sillón aquél, del cual se escucha un rechinido voluptuosamente melancólico. Ahora lo veo sentado con las manos puestas sobre su cabeza, balanceándose hacia adelante y hacia atrás.
Cierra sus ojos y comienza a recordar que se encuentra sentado frente a una maquina extraña que parece computador, un aparato de esos que existieron hace... <no mas de 15 años> en el interior de un café Internet, en algún lugar de la ciudad del mas allá. Sonriente y conectado a su manera de hablar, platica con su madre.
Mientras la tarde plácida; del presente va quedándose atrás y la noche comienza a iluminarse con luces descolorantes y decaídas, de la enorme ciudad extraña.
En el guiño de un instante, un desconocido contacto, perdido talvez... en el tiempo, o en el universo, se ha conectado y saluda a Freddy tan rápidamente como puede. Pareciera notable un interés sumamente agradable. Pero... ¿Qué necesidad hay de hablar? Desconocidamente parece que será la última vez que hablarán, Freddy sin darse cuenta, piensa que es la misma persona con quien habló minutos antes, la cual lo hizo enojar y le fastidió el momento. Por lo que contesta muy enojado sin darse cuenta que esa persona que está al otro lado de la memoria, es una persona que de tan lejos llegaría a ocupar un lugar muy especial dentro de su desgracia y tragedia.
– ¡Hola! – Escribe ella muy emotiva en las pupilas de Freddy, quien ciegamente responde:
– ¿Y ahora que quieres? Te dije que ya no quiero hablar con vos y por favor ya no me molestés.
– ¿perdón? ¿Por qué me dices eso? – Se expresa la desconocida.
– Cómo que por qué me dices eso. – Le responde Freddy con acentuación galáctica feroz.
Freddy fijándose rápidamente en la dirección telepática de la intrusa se da cuenta que es un contacto desconocido, con el cual nunca había establecido una conversación, al darse cuanta, muy apenado, se disculpa con esta persona (ángel extraterrestre, o, demonio terrestre) y empiezan una comunicación de príncipes; con la realeza más sublime que pueda existir en los corazones enamorados.
Freddy y la recién presentada muchacha hablaban de principios, del tiempo, de cosas lejanas y desconocidas para el mundo distinto al que pertenecían. Permanecieron hablando por buen momento. Surgía una conversación muy interesante. Freddy preguntó a Yola: – ¿Cuál es tu pasatiempo favorito?
“Pero aquella pregunta no pasó a más. Pues el alma miró de frente lo que era la ilusión y el despertar, porque distinguir sobre un sueño y el AMOR verdadero es muy difícil para muchos de ustedes.
La lluvia cerró con relámpagos la conversación que iba en camino de dulcísimas ilusiones. Aquellas luces han perdido... su color, se han vuelto escrupulosas y en las fachadas aventureras del mañana se han vuelto solo una ilusión, las sonrisas que esa noche alegraron al mundo por su desavenencia, cayeron al abismo del coraje y el rencor.”
“Todo fue tan rápido, todo pasó como un huracán, un instante de intenso AMOR sin conocerse, y luego a si quedó todo, a si como empezó, a si se fue huyendo el destino de aquel AMOR que pasó diciendo... adiós”.
Volvió, regresó de una ensoñación adherida a su espíritu valiente. Despertó por fin de su anhelo. “Camina sonámbulo por las calles de la ciudad, lamentando las palabras dichas, y las no pronunciadas” ¿Qué pasará con su alma desterrada?
La extraña galaxia del silencio, desapareció. Huyo sin consuelo ni piedad, prefirió marcharse de este sistema antes que ser destruida por la fuerza que remata en los placeres que no acaban, esa fuerza débil que es menester del viento. Placeres que no se gozan, si no, se acaban.
Espera el siguiente capítulo.